Los políticos y actores famosos reciben a menudo aplausos tan pronto como aparecen en escena, incluso antes de iniciar sus discursos o interpretaciones. Este elogio se da para demostrar la admiración por sus logros pasados, y no es una respuesta al mitin o representación al que el público asiste.
En algunas ocasiones, el aplauso sucede en mitad de un evento. Por ejemplo, el presidente de los Estados Unidos, en su Discurso del Estado de la Unión, es interrumpido a menudo con aplausos. También es habitual que los intérpretes de jazz reciban aplausos en mitad de una melodía, tras terminar un solo improvisado. Aunque ya se ha mencionado que aplaudir durante una sinfonía se considera una falta de etiqueta, no siempre sucede así en las óperas.
- Y uno
- Y dos
- Y tres
- Y cuatro

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